The Who

My Generation

1965

El génesis de The Who se remonta a un grupo de skiffle (forma rudimentaria de rock and roll tocada con guitarras acústicas y objetos hogareños como percusión, impulsada en Inglaterra por Lonnie Donegan) llamado The Detours, formado y liderado por un joven Roger Daltrey en Shepherd’s Bush, Londres. Al poco tiempo se sumaron dos amigos de escuela, John Entwistle y Pete Townshend, en bajo y guitarra respectivamente. Finalmente en 1963 un joven Keith Moon reemplazaría al baterista original de los Detours para completar la formación clásica de lo que en 1964 se convertiría en The Who.

El grupo fue en principio una mas del puñado de varias bandas londinenses del amanecer de los 60s empeñadas en copiar casi al pie de la letra el sonido del blues del sello Chess Records de Chicago de los 40s y 50s, grandes exponentes del cual fueron gente como Muddy Waters o Howlin’ Wolf. Sin embargo era evidente ya desde un principio que no encajarían tan fácil en los moldes de lo que se consideraba un grupo “normal” en aquellos días. Cada uno de los músicos del grupo inauguró una nueva forma de tocar su instrumento y de hacerlo destacar por sobre el resto de una forma en la que nunca había sucedido hasta entonces.

Pete Townshend empezó a distorsionar cada vez mas su amplificador y mientras otros guitarristas contemporaneos como Jeff Beck o Keith Richards experimentaban también con distorsión pero mas enfocados al riff o al solo, Townshend descubrió el poder del “power chord”. Ese acorde atronador y eterno que llená todas las frecuencias y que hoy es infaltable en cualquier estribillo prominente. Este nuevo nivel de “agresión” solía ser respaldado por otra innovación de Townshend: la destrucción de instrumentos en vivo. John Entwistle, el unico de los miembros del grupo con algún background de teoría musical trasladó sus florituras de trompeta al bajo, un instrumento relativamente nuevo y hasta entonces limitado a seguir la tónica de la guitarra para reforzar las frecuencias bajas. el baterista Keith Moon por su parte era un animal salvaje fuera de control detrás de los parches en una época en donde los bateristas se dedicaban a mantener el compás, Moon convertía cada canción de The Who en un largo solo de batería con música y voz encima.

Ninguno de sus componentes estaba dispuesto a dar un paso al costado y en este caos estaba la belleza y el caracter único e irrepetible del sonido de The Who.

A fines de 1964 Townshend asumió el rol de compositor dentro del grupo y comenzó a componer canciones a un ritmo inalcanzable. Luego de firmar contrato con el sello Brunswick a principios de 1965, se lanzaron los dos primeros singles de la banda. Pero fue el tercer single My Generation el que realmente sacudió las estanterías del rock. Su agresión y letra contestataria sin precedentes romperían con la prolijidad y las reglas presentes hasta entonces en la música pop. Por si le faltaba innovación, esta canción también incluye quizas el primer solo de bajo del rock.

Fue el impacto de este single lo que impulsó al grupo y Shel Talmy, su productor en Brunswick a armar su primer LP. No es casualidad que incluya y lleve el nombre de dicho single. A excepción del tema homónimo, todas las canciones del disco son inéditas y no incluyen ninguno lado A o B de sus dos primeros singles. De las 12 canciones, 9 son composiciones de Townshend (Aunque el instrumental The Ox, esta firmado por Townshend, Moon y Entwistle) y 3 son covers.

El disco ya nos muestra un Townshend que no esta del todo conforme con que los Who sean un grupo exclusivamente de R&B de la forma purista en la que si eran en aquel momento los Stones. Ya escuchamos una lucha interna entre R&B puro (Out In The Streets) y composiciones con un sello pop y melódico mas personal (The Kids Are Alright). De hecho este es el único disco de estudio de The Who que puede considerarse un disco de R&B. Es un retrato perfecto de donde estaba el grupo en ese momento y hacia donde se dirigía.

La magia de la discografía de The Who es que cada LP es un universo a parte, y este debut no es la excepción.

El disco fue grabado en 3 pistas (número inusual para una época en donde los discos se grababan en 2 o 4 pistas) y publicado únicamente en mono. Recién en 2002, después de resolver varios embrollos legales con Shel Talmy y Brunswick se recuperaron las cintas multipista originales y se pudo mezclar por primera vez el disco en stereo, aunque se perdieron algunas sobregrabaciones de 1965 como solos de guitarra y voces adicionales. Esta versión esta disponible en Spotify como “deluxe edition”.

En 2014 se volvió a remezclar el disco en stereo. Esta vez en un acto bastante inusual Townshend y Daltrey volvieron a grabar las partes que se habían perdido en las cintas multipista originales, casi 50 años después. Esta mezcla esta disponible en Spotify como la “Super deluxe edition”.

Desde ya, como siempre pasa con la música de los 60 y mas aún en este caso después de tantas reediciones y remezclas, la mezcla original en mono de 1965 (adjunta en el reproductor abajo del encabezado) sigue siendo la forma mas recomendable de escuchar este disco.

 

Autor:

Juani Vitale

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