The Who

Face Dances

1981

Nada iba a volver a ser lo mismo sin el fallecido Keith Moon. Pete Townshend, Roger Daltrey y John Entwistle tenían esto muy claro. Es por eso que en el amanecer de los 80 los Who se convirtieron en una nueva banda que bien podría haber llevado otro nombre.

La elección para el nuevo baterista fue el viejo amigo de la banda Kenney Jones, ex Small Faces. Jones, al igual que hubiera ocurrido con cualquier otro baterista del planeta, tenía un estilo totalmente diferente al de Moon. Esto implicaba que desde el esqueleto mismo la banda sonaría muy diferente.

Townshend por su parte compuso un puñado de canciones que también diferían estilísticamente del trabajo anterior de la banda. Nunca lento ni perezoso, se enfocó en un sonido mas tirando al New Wave, que se encontraba en boga en ese momento.

Desde ya que este cambio no gusto para nada a los fans ni a la crítica. Todos ellos insistían en que The Who debería haber dejado de existir con la muerte de Moon, de la misma forma que había ocurrido con Led Zeppelin y la muerte de John Bonham, tan solo meses antes de este disco. De esta forma The Who se sumó a la larga lista de artistas legendarios de los 60s y 70s que tuvieron problemas para seguir siendo relevantes y esquivar los zapatazos en la era post-punk.

La verdad es que si nos abstraemos un poco del contexto y escuchamos este disco sin pensar que es “el próximo de…”, el disco es mas que disfrutable. Si, claramente no vamos a estar al nivel de ambición o gigantismo de Who’s Next o Quadrophenia, pero ese tipo de discos tampoco era ya bien recibido en los 80.

Las canciones de Face Dances tienen todas un innegable gancho pop, son enérgicas, están impecáblemente tocadas y grabadas. La batería de Kenney Jones, a diferencia de la de Moon, se escucha super precisa y matemática, lo cual no encajaría ni en figuritas con el antiguo sonido de la banda, pero si les permitía encajar perfectamente con el ambiente musical de los 80.

El fracaso comercial y crítico del disco es lógico desde el punto de vista del contexto. El disco no tenía la furia épica ni la distorsión de otros discos. El cambio de rumbo con respecto al pasado es brusco, y duele todavía mas en la tripa el saber que en gran parte se debió a la ausencia de Moon, pero no se trata para nada de un MAL disco. De hecho con el paso de los años varias de sus canciones estuvieron presentes hasta nuestros días en los setlist de la banda.

Face Dances fue un intento de Townshend y compañía de darle nueva vida e identidad a la banda, pero el cambio no funcionaría y terminaría por sellar el destino de la banda luego de un disco mas al año siguiente.

Autor:

Juani Vitale

Dejanos tus comentarios!