Quorum Trío (…y una epifanía musical)

Si los aburren las notas extensas y de tinte personal, entonces esta va a ser la que mas les aburra de todo el blog, pero como el blog es mio la voy a escribir igual aunque se aburran…

Desde que tengo memoria siempre me gusto la musica. Nunca de fondo o de ambiente. Para mi escuchar música era sentarme en frente de los parlantes con el disco en la mano y no despegar los ojos del arte de tapa hasta que este no terminara. Digamos, casi como leer un libro.

A diferencia de muchos chicos que heredan los discos de sus padres y/o hermanos mayores, desde chico fui armando mis gustos musicales desde cero. En mi familia nunca se escucho rock y es por eso que lo fui levantando de lugares varios y asi fui armando mis gustos y preferencias.

Lo mismo paso con mi elección de ser músico. Nunca hubo un musico en mi familia, de hecho ni siquiera hubo nunca una misera guitarra criolla en mi casa. Elemento que veia practicamente en las casas de todos mis compañeros de primaria y moria de la envidia.

La unica influencia cercana en mi decision de ser musico fue mi tío político Carlos, baterista y coleccionista de discos amateur como yo en la actualidad. Por el descubrí Led Zeppelin, Deep Purple, Pink Floyd y todas esas maravillas hard-rockeras setenteras que jamas se escucharon en mi casa. Sin embargo el tiempo no fue generoso con nosotros. Mi tío falleció antes de que yo madurara lo suficiente como para sentarme a hablar seriamente de musica con el.

Desde esos tempranos años senti una gran fascinacion (como todos supongo) por el rock de los 60s y 70s y todo lo que giraba alrededor de el y de como la gente de la epoca emprendia la ardua tarea de formar una banda sin disponer como hoy en dia, de internet, de software de grabacion , ni de cientos de casas de instrumentos, ni siquiera de los benditos cassettes!

Con el tiempo llegue a escuchar todo tipo de musica y de todas las epocas, ademas de convertirme en musico yo mismo. Pero de alguna manera todo lo que ocurrio entre los 60s y 70s fue siempre para mi algo asi como la biblia de la musica que tanto amo. Encontrar a alguien que haya estado directamente involucrado en esas epocas nacientes del rock, o al menos como oyente o espectador fue siempre una rareza para mi y las pocas veces que paso, fue un momento revelador.

Finalmente la vida fue generosa conmigo y casi de pedo, pude vivir de cerca (o casi), la historia de una banda que estuvo ahi, en esos primeros momentos del rock nacional a fines de los 60s y tocando mayormente blues. Un genero que en esa epoca aun era bastante innovador y mas bien de culto, a diferencia del rock-pop mas “beatelezco” que abundaba en ese momento.

Un dia cualquiera, un amigo, colega musico y ex-compañero de laburo, Javier Parada, me pidió si no podía digitalizarle un disco que tenia dando vueltas y medio hecho bolsa que la banda de su viejo, llamada Quorum Trío había grabado en el año 69.

Había pocas esperanzas de que si quiera la púa de la bandeja se mantuviera puesta en el disco, sin embargo el disco funciono y despues de corregir un par de saltos y rayones, ya estaba inmortalizado en formato digital. Se trataba de un disco de acetato, formato que se utilizaba en esa epoca para grabar demos de forma independiente. El sonido grabado se imprimía directamente en los surcos del disco, sin pasar por cinta, como si ocurria a la hora de grabar un disco de vinilo de modo profesional.

Obviamente mi fascinación por los sonidos de la epoca, hizo que escuchara varias veces esas pistas polvorientas e hipnotizantes. Incluso intente restaurar el audio lo mas que pude y logré incluso agregar un poco de reverb y efecto stereo a una de ellas para hacerle mas justicia a la musica.

Cuando Javier le mostró las pistas a su padre “Manolo”, este se quedó fascinado por estas grabaciones que hacía decadas que no escuchaba.

Eventualmente este año, gracias a la magia de Facebook, Javier logró ubicar al bajista y baterista de Quorum, un tiempo antes del cumple de su viejo, para sorprenderlo con una reunion de la banda despues de mas de 40 años…

La misión fue todo un éxito y en un emotivo evento, Quorum Trío estuvo tocando en un escenario por primera vez despues de 4 decadas. Las canciones sonaron tan bien, o mejor que en los 60s, pero lo que mas destaca es el reencuentro de estas tres almas y de como pareciera que esos 40 años nunca hubieran pasado entre ellos. ESA es la magia de la música.

La lección que esta reunion de Quorum nos deja es bastante obvia: Ninguna amistad es tan fuerte como la amistad entre musicos. Esos amigos con los que uno comparte canciones, recitales, ideas, riffs, letras, discos… pasan a ser mucho mas que amigos, mucho mas que mejores amigos, pasan a ser compañeros de ruta y compañeros de vida.

La comparación que siempre suele hacerse es que una banda es como un matrimonio, y siempre digo que es la mejor analogía de la historia. Tambien se trata de personas que comparten un lazo inquebrantable que no se puede explicar ni clasificar y que no puede compararse a ningun otro. Comparten los mejores y peores momentos. Se adoran y se odian. Se pelean y se reconcilian.

Todos los que somos músicos y tuvimos (o tenemos) una banda sabemos aunque todavia no lo hayamos vivido, que 4 decadas o toda una vida no puede romper un vinculo creado a partir de algo tan espiritual como la musica. Y esta reunión de Quorum, no hace mas que ponerlo en evidencia. Me siento muy afortunado de haber tenido al menos indirectamente algo que ver en todo esto…

Les aconsejo que si alguna vez en su vida disfrutaron tocando algun instrumento, o tuvieron una banda y en algun punto de su vida decidieron dejarlo de lado, al menos si no persiguen una carrera profesional en ese rubro, tomense un tiempito en la vida para zapar un rato. Su rockero interno va a estar mas feliz que nunca!

Hasta la pROCKsima!

Autor:

Juani Vitale

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