Queen

Queen

1973

En 1970 la banda londinense Smile se disuelve forzosamente luego de que el cantante y bajista Tim Staffel abandonara el proyecto frustrado por la falta de progreso y oportunidades. El grupo había grabado varias canciones el año anterior e incluso lanzaron un single de la canción Earth, a través de Mercury Records. Sin embargo el disco fracasó rotundamente.

Los miembros restantes del grupo, Brian May (guitarra/voz) y Roger Taylor (batería/voz) permanecen unidos. Otro jóven músico local, que en aquel entonces era conocido como Freddie Bulsara se había convertido en habitué de los shows de Smile y ante la separación del grupo no dudó en intervenir para ofrecerse como nueva voz y dejar su otra banda Wreckage. Con Freddie en voz y piano y el bajista Mike Gross queda completada la primera formación de una nueva banda que el propio Bulsara bautizó como Queen.

Gross sería despedido al poco tiempo y durante varios meses el grupo lucharía por conseguir un bajista estable, hasta que en 1971 audicionan y contratan al joven bajista John Deacon. El Queen que todos conocemos y amamos estaba completo.

Tan solo a los pocos días de que Deacon se uniera a la banda, consiguieron hacerse un lugar para grabar un acetato en los estudios De Lane Lea. Esas grabaciones de 1971 son de alguna forma el embrión de este disco debut y contienen versiones tempranas de todos los temas centrales del disco como Keep Youself Alive, Liar o My Fairy King. A pesar de tratarse de demos grabados a las apuradas, la calidad de las ejecuciones y los arreglos son notables, teniendo en cuenta lo joven y verde que era la banda aún en ese entonces. Ya escuchamos ejemplos de los sellos característicos del sonido Queen como las orquestaciones de guitarra de Brian May o las gigantes armonías a 3 voces de Freddie (en ese momento ya rebautizado como Mercury de apellido, a raiz de la letra de My Fairy King), Brian y Roger.

Con ese acetato Queen se pondría a recorrer larga y tediósamente las discográficas en busca de un contrato. El demo llegó eventualmente a oídos de la productora Trident. La compañia le ofrecio un contrato a la banda para grabar un disco hecho y derecho. El contrato presentaba sin embargo varios embrollos legales que le traerían serios problemas económicos a la banda durante el próximo par de años, ya que Trident era una productora, no una discográfica, por lo cual para publicar el disco que grabaran debían primero firmar contrato con un sello, con Trident Studios de intermediario. Un pasamanos que haría que la banda perdiera una suma importante en porcentajes.

Finalmente en 1972, aun sin sello, se metieron al estudio y grabaron todas las canciones que tenían en el tintero desde hacía dos años. 10 terminaron en el disco final. 5 de ellas composición de Mercury, 4 de May (una de ellas, Doing Alright, anteriormente de Smile y co-firmada por Tim Staffel) y 1 de Taylor, Modern Times Rock And Roll, cantada por él mismo.

aunque por ajuste de tiempo y presupuesto solo contaban con los horarios en los que ninguno de los otros músicos mas “importantes” quería grabar, como por ejemplo al mediodía o temprano a la mañana. Esta situación de “estudio prestado” no hizo muy ameno el proceso de grabación y la banda tuvo que enfocarse en grabar las canciones mas cercanas a su sonido en vivo, es decir sin muchas sobregrabaciones ni tiempo para llegar al sonido super pulido y prolijo que caracterizaría a Queen durante los próximos discos.

Parte de la belleza del disco yace precisamente en esa crudeza y desprolijidad que no volveríamos a escuchar de Queen al menos que fuera la intención específica. En aquel momento la banda estaba claramente orientada a un hard rock estilo Led Zeppelin o mas aún a Black Sabbath. Las letras nos hablan de reyes, dragones, elfos y otras cuestiones místicas. A pesar de esta crudeza si se hicieron tiempo para presentarnos los elementos clásicos ya mencionados del sonido Queen como las armonías de guitarra y las voces superpuestas, aunque lógicamente, en una versión mucho menos pulida y excesiva de lo que vendría después. Incluso el debut incluye la canción que podría considerarse como la madre de Bohemian Rhapsody: My Fairy King, composición de Freddie. Con su aire operatico, diferentes tempos y secciones, arreglos de piano y múltiples capas de guitarra y voces es un claro embrión del himno absoluto de Queen.

A pesar de aparecer históricamente en el contexto del movimiento glam y ser visualmente asociables al mismo, la verdad es que Queen poco tenía que ver a nivel sonoro con el resto de los artistas de esa camada. Sus primeras canciones eran mucho mas largas, pesadas y oscuras que el rock mas bien simplón y festivo de artistas glam contemporáneos como Kiss, T-Rex o Sweet.

Queen todavía no había encontrado su gancho pop y se proponía ser una banda seria orientada a discos y no a singles. Incluso el único single del disco Keep Yourself Alive, composición de May, suena fuera de tono con el resto del LP y busca claramente una fórmula pop que terminó no teniendo éxito comercial, a pesar de que se convertiría con los años en un hit en vivo y de culto.

No solo la grabación del disco fue lenta. Su publicación también sufrió incontables retrasos. Finalmente Trident firmó un contrato de distribución con EMI records y el disco salió a la venta en Julio de 1973 cuando las canciones ya tenían casi un año de haber sido grabadas, una desproporción total de tiempo considerando la época. Para cuando el disco salió a la venta la banda tenía casi compuestas todas las canciones de su disco sucesor, comenzarían a tocarlas en vivo y se meterían a grabarlas tan solo unos meses después.

A pesar de ser uno de los debuts mas sólidos a nivel musical de la historia del rock, las demoras, la falta de interés de la propia banda en este material que ya consideraban desactualizado y un muy débil esfuerzo de promoción, hicieron que este disco pasara casi desapercibido por el público. Sin mencionar que 1973 fue un año de discos de peso pesado en el mundo del rock inglés, con gigantes como Quadrophenia, Dark Side Of The Moon, Ziggy Stardust y Selling England By The Pound a la venta en las mismas bateas.

Parecía que el timing no favorecía nada a Queen. Su fortuna cambiaría con los próximos discos, aunque muy lenta y progresivamente.

Autor:

Juani Vitale

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