Queen

Jazz

1978

Hasta el día de hoy, el séptimo disco de Queen ha ganado tantos “haters” como defensores incondicionales, dentro y fuera del fandom Queenero. Un disco divisor de aguas si los hay, pero un momento innegablemente Queen.

News Of The World se había convertido en uno de los grandes triunfos de Queen, con una reinvención exitosa de un sonido mas minimalista que el de sus primeros discos sobrecargados de pistas de voces y guitarras. Lo que vendría en el próximo trabajo de la banda era aún un misterio.

Jazz fue grabado por primera vez fuera de Inglaterra. En principio en los Mountain Studios de Montreux, a partir de ese momento casi un segundo hogar para la banda y en los estudios Super Bear de Francia. Eran varias en aquella época las bandas inglesas que huían del país por los elevados porcentajes de impuestos que debían pagar según las leyes locales. Roy Thomas Baker, quien co-produjo junto con la banda los primeros 4 discos, se reunió con Queen para este trabajo.

Si Queen es conocido universalmente por la diversidad de sus estilos musicales, este es el disco que lleva esa diversidad al extremo. Desde un primer momento nos damos cuenta que no existía un concepto o hilo conductor pensado de antemano para el disco, sino una colección de canciones sueltas. Este es el primer elemento de Jazz que resulta polarizante para varios oyentes. Por un lado muchas de las canciones están entre los mejores momento de la banda, sin embargo el disco suele resultar inconexo como obra completa, e incluso el nombre Jazz, aun algo inexplicable e injustificado llevó en su momento (y aún hoy) a varios desconciertos, ya que no existe ni una pizca de jazz en todo el álbum. Es en esa “esquizofrenia sonora” del disco en donde para algunos yace su fortaleza y para otros su debilidad.

De todas formas si existe una fortaleza de este disco son las canciones en sí mismas. El sonido mas austero inaugurado con News Of The World sigue presente, pero aún así se dieron el gusto de probar cosas como Bicycle Race composición de Freddie Mercury y primer single del disco que con su aire operático y vodevilezco podría bien haber estado en Sheer Heart Attack o A Night At The Opera. Fat Bottomed Girls es el himno rockero de Brian May infaltable en cualquier disco de Queen. Mustapha, tema de apertura del disco es un experimento bastante inusual con Mercury cantando palabras en árabe y persa. Resulta muy inesperado y hasta irónico escuchándolo hoy en retrospectiva, sabiendo de los orígenes indios de Mercury y de como él se ocupo de mantenerlos totalmente en privado durante toda su vida.

Deacon y Taylor volvieron a contribuir dos temas cada uno. El bajista por su parte contribuyó con la balada melancólica amorosa In Only Seven Days y con una canción inesperadamente rockera If You Can’t Beat Them, llena de riffs y distorsión pero con el clásico sello pop melódico de Deacon. Taylor aportó el tema de cierre More Of That Jazz y lo que podría ser el primer intento disco/funk de Queen con Fun It. Otro momento irónico del disco, ya que Taylor sería el principal opositor a que la banda se moviera mas hacia ese estilo musical en los próximos discos. La canción es también notable por el primer uso de baterías electrónicas en una grabación de Queen.

Grabado y publicado en 1978 en plena fiebre del disco, los boliches y la drogas pesadas, Jazz también marcó un punto de inflexión en el que todos esos elementos pasarían a influir en la identidad de la banda, sobre todo de Mercury quien a partir de ese momento ganaría notoriedad por su amor a las fiestas y los excesos. La célebremente descontrolada fiesta de lanzamiento del disco realizada en New Orleans marcó esta transición

Sin duda la canción hoy mas reconocible de Jazz es el tercer single Don’t Stop Me Now que si bien en su momento fue el menos exitoso de los dos singles del disco, fue convirtiéndose con los años en el himno Queenero por excelencia, gracias a sus miles de apariciones en miles de rubros diferentes.

Al momento de su publicación la prensa americana DESTRUYÓ al disco. Una relación entre la banda y la prensa que nunca fue muy afectuosa llegó a su punto mas tenso con las terribles reseñas escritas para este disco. En retrospectiva es normal que un disco llamado Jazz que tenga momentos de humor Queenero tales como Fat Bottomed Girls, Mustapha o Dreamer’s Ball y NINGÚN tema de jazz, resulte desconcertante para el oyente casual. El propio Taylor ha dicho en los últimos años que el disco no fue el mejor momento de la banda. Sin embargo es un disco bastante mas entretenido y representativo que mucho del trabajo de la banda durante la década siguiente.

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Juani Vitale

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