Los mejores “no hits” de la pluma de Freddie Mercury

Los que estan minimamente interiorizados en la música de Queen sabrá que, usando el template de los Beatles, cada uno de los cuatro miembros escribia sus propias canciones y los 4 con 4 estilos muy personales y marcados.

Si lo ultrasintetizaramos diríamos que Brian May era “el rockero”, Roger Taylor el “punk-new wave”, John Deacon el “popero romántico” y Freddie era… Freddie…

Con su estilo barroco de piano muy a lo mozart que no deslumbraba tanto en técnica pero si ganaba en emoción de la interpretación, Freddie tenia un estilo inimitable e irreproducible no solo como cantante sino como pianista, arreglista y compositor.

Estas son sus mejores creaciones que no llegaron a convertirse en hits, pero que si Bohemian Rhapsody te parece interesante, es imperativo echarles la oreja:

Todo el lado B (Side Black) de Queen II (Queen II, 1974)
Canciones: Ogre Battle / The Fairy Feller’s Master Stroke / Nevermore / The March Of The Black Queen / Funny How Love Is / Seven Seas Of Rhye

Hay algunos silencios en el medio pero nadie se ofendería si todo el lado B de este disco es considerado un gran Bohemian Rhapsody multiplicado por 1000… Freddie nos lleva en un viaje de 20 minutos de la mano de algunas de sus mejores creaciones. Heavy Metal, balada de piano, fantasía, música clásica, baladas a lo motown… bendita sea tu esquizofrenia Bulsara!

In The Lap Of The Gods (Sheer Heart Attack, 1974)

Podría decirse que Freddie tuvo varios “intentos” de Bohemian Rhapsody antes de Bohemian Rhapsody. Este es uno de ellos. La canción gira alrededor del piano y las armonías de voz, pero la participación del resto de la banda a nivel instrumental y vocal es impecable. Nótense la base de bajo llena de octavas de Deacon, el solo minimalista pero super efectivo de May y los agudos inalcanzables de Taylor.

You Take My Breath Away (A Day At The Races, 1976)

Una balada desgarradora cargadísima de drama y desamor 100% a lo Mercury. Una especie de lado “oscuro” de Love Of My Life. Escalofríos garantizados sobre todo llegando al final. Impecable.

The Millionaire Waltz (A Day At The Races, 1976)

A Day At The Races es probablemente el pináculo de Freddie como vocalista, pianista y arreglista y el momento en donde mas abrazó su amor por la música clásica de pura cepa. Este es un vals que puede ser el mejor ejemplo de como mezclar música clásica con heavy metal. Posiblemente es a nivel estructural y de arreglo, lo mas complejo que haya escrito Mercury jamás. Una pieza que no puede dejar de ser escuchada por nadie.

My Melancholy Blues (News Of The World, 1977)

Freddie pasa del modo Mozart al modo Lisa Minelli en un abrir y cerrar de ojos. Este blues de cabaret que es el relato de una resaca descorazonada tiene toda la onda del universo y es otro momento de comunión perfecta entre la voz de Freddie y su piano.

Jealousy (Jazz, 1978)

Otra balada desgarradora que nos hace sentir afortunados de los desamores de Freddie cuando generan momentos de inspiración como este. Esta vez con un arreglo bastante mas sencillo y popero mas a la Elton John.

Don’t Try So Hard (Innuendo, 1991)

Luego de unos 80s particulares (olvidables en muchos aspectos) como compositor, Mercury arrancó la década de los 90 sabiendo que no le quedaba mucho tiempo de vida, lo cual trágica e irónicamente le abrió un nuevo universo de inspiración y se despacho con algunas de las canciones mas emocionalmente cargadas de su vida. Esta en particular es un escalofrió garantizado tanto en lo vocal como en lo lírico en el marco del ultimo disco de Queen como banda de 4 cabezas.

A Winter’s Tale (Made In Heaven, 1995, grabado en 1991)

La última composición de Mercury en vida y también una de sus ultimas grabaciones, tiene un muy evidente aire de despedida y de últimos momentos. Un momento de belleza después de tanto sufrimiento y dolor y una reconciliación con un final inminente.

Autor:

Juani Vitale

Dejanos tus comentarios!