“Deep cuts” o “esos temazos que nadie conoce”

Cada músico/banda tiene su propia visión de cómo se arma un disco. Sin embargo, en general los discos surgen básicamente de una colección de intentos de escribir y grabar la “canción ideal” o al menos de intentar superar la última composición. El día en que el músico deja de pensar de esa manera, es el día en donde deja de componer. Es poco probable que un músico en vías de ponerse a componer una nueva canción piense “bueno voy a escribir esto pero nunca va a ser mejor que tal tema”. Eso le quitaría la inspiración al mismo Beethoven.

Como dije cada quien tiene su propia visión de esa canción ideal o de cómo debería superar su, hasta ese momento, mejor creación, pero la ley fundamental es que en cada disco de cualquier género popular, y sobretodo en el rock mainstream existen por un lado esas canciones que se trascienden al disco y eventualmente llegan al oído de esa gente que no necesariamente tiene ese disco o tiene pensado comprarlo (en la mayoría de los casos, porque el mismo artista los publica como singles o cortes de difusión), y por otro lado esas “otras” canciones que quedan de alguna manera atadas por siempre al disco en cuestión ya que no hay single ni videoclip que las desprenda de él y solamente serán oídas por aquella persona que tiene o que escuchó el disco en su totalidad. En los años recientes se ha bautizado a estas canciones como “deep cuts” (“cortes profundos” en español pero no tiene un corno que ver).

De alguna manera el conocer o no un determinado deep cut es lo que diferencia al oyente casual del fanático o del que al menos tiene comprado y bien escuchado un determinado disco.

Muchas veces los fanáticos de determinadas bandas hemos usado como estandarte de orgullo el hecho de conocer algunas de estas gemas o figuritas difíciles de una banda. Muchas veces incluso este hecho se maximiza trasladándose a los discos mismos y el hecho de conocer un disco de una banda que no haya sido tan popular y que sólo los fanáticos dedicados pueden haber escuchado (como es el caso de los primeros dos discos de Green Day: 39/Smooth y Kerplunk).

Existen muchos de estos deep cuts que nos gustan mucho más que los hits y que no entendemos cómo no fueron singles o clásicos del rock, sin embargo, de jodidos que somos los rockeros, seguramente los hubiéramos dejado de lado si lo hubieran sido.

Afortunadamente mi comportamiento ansioso y obsesivo compulsivo hambriento de información de todo lo que tenga que ver con la música que me gusta, me ha llevado a lo largo de los años a absorber y a enamorarme de estos deep cuts de muchas bandas diferentes, luego de haber conseguido, absorbido y gastado sus respectivas discografías. Lo que comenzó de chiquito con Queen, seguiría después con los Beatles y U2, en mi adolescencia con ídolos punkies como Green Day, The Offspring y Blink 182, y se ampliaría aún más en mi tercera década de vida al descubrir y obsesionarme con otras bandas como Pearl Jam, The Who, Foo Fighters, The Black Keys, etc.

Este post, que probablemente tenga varias secuelas, es para hacer un poco de justicia retroactiva y destacar varios temas de bandas muy conocidas que posiblemente no conozcan a no ser que tengan el disco al cual pertenecen y le hayan dedicado una escucha intensiva, en vez de adelantar hasta el hitazo y sacarlo cuando este se terminó. Son canciones que por ese simple hecho de no ser clásicos o “hits” se volvieron más especiales y peronales para mi, o como muchos dicen esa frase quemadísima “la banda sonora de mi vida”.

Así que aca van sin un orden particular, 6 de mis “deep cuts” favoritos:

Queen – “39”, de A Night At The Opera (1975): Mi tema favorito de toda mi vida, no sólo de Queen. Brian May renegó toda su vida de que no haya sido un single y que el eventual hit “You’re My Best Friend” haya tomado su lugar. Concuerdo ampliamente con él. Al menos terminó en el lado B del single…

U2 – Is That All?, de October (1981): U2 le dejó sin duda una enorme herencia al rock alternativo moderno, al “emo” y a varios estilo actuales similares, en el uso de delays y chambers en las guitarras, en los bajos mediosos y cortantes y en las baterías de ritmos rápidos con abuso del uso del hi-hat. Irónicamente el tema que parece englobar más toda esta influencia de U2 en el rock actual es quizás el tema menos conocido de su disco menos popular.

Pearl Jam – Present Tense, de No Code (1996): Es perfectamente entendible que este tema no se haya convertido en single con solo escucharlo, si a esto le sumamos que Pearl Jam estaba en su etapa más anti-promoción de su carrera y que este es quizás su disco menos conocido, esta obra maestra del rock queda cruelmente relegada a las profundidades de este disco. Una reflexión universal sobre el sentirse bien con uno mismo a pesar de las cagadas cometidas que comienza casi susurrante y termina en un climax rockero de la ostia, acompañado con lo que en mi opinión es la mejor letra que escribió Eddie Vedder en su vida. Un himno personal para mi. Incomparable!

The Offspring – Pay The Man, de Americana (1998): Este disco fue sin duda uno de los mejores logros de The Offspring a nivel musical y de concepto y el tema de cierre resume insuperablemente todas las virtudes de este trabajo. Otro de esos temas épicos de varias secciones que tanto amo, comienza con una especie de canción “arabezca” con guitarras y voces sumergidas en efectos psicodélicos y una atmósfera hiper-oscura para después estallar en un hard rock de puta madre, con un riff y un estribillo tan certero como una patada en la nariz con carrera. Cierre de lujo para un gran disco.

The Who – However Much I Booze, de The Who By Numbers (1975): Despues de años de escribir operas rock enormes sobre personajes ficticios y metafóricos, Pete Townshend estaba pasando un momento complicado en 1975 y decidió documentarlo sin tapujos en este disco que es una crónica preocupante de sus varios problemas con el alcohol, la fama y la madurez. Este tema de ritmo aparentemente optimista tiene una letra tan desgarradora que dan ganas de buscarle un psiquiatra urgente al pobre Pete. Quizas sea por el morbo mismo de escuchar los problemas de Townshend que este tema es tan hipnótico o por ese riff bizarro de guitarra… como sea, otra gran creación cruelmente ignorada.

Relient K – Deathbed, de Five Score And Seven Years Ago (2007): Podría decirse que la discografía entera de esta banda es en si un deep cut. Como sea, si bien todas sus canciones se mantuvieron en un estilo dentro de todo predeterminado, fue esta creación épica de 10 minutos de duración que rompió el molde. Un enfermo de cáncer de pulmón en su lecho de muerte relatando su vida y todo lo que salió mal en ella, que pasa por diferentes instrumentaciones y secciones a lo largo de 10 minutos. El concepto general de la canción es un mensaje cristiano que por ser agnóstico, no me identifica demasiado, pero sí me identifica la innegable calidad musical y la originalidad de este tema. Se los hiper-recomiendo.

Eso es todo por esta entrega. Lógicamente hay una tonelada de estos temas que me quedan por nombrar por lo cual seguramente este post tenga varias secuelas, consecutivas o no.

Prestenle atencion a estas joyas ocultas de las grandes bandas porque pueden encontrar más de una sorpresa.

Les mando un abrazo y hasta la próxima!

Juani Vitale

Músico, Desarrollador, Caballero Jedi, Nerd insoportable del Rock. Sabe un poco de todo y mucho de nada...

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